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En
el tren misionero 2006
Blanca
Martínez

En
nuestro último número contábamos los detalles del
Tren Misionero 2006, un encuentro de familias cristianas, que este año
tenia como destino la ciudad de Palencia, y como espíritu a Francisco
Javier. Nuestra compañera Blanca Martínez, una de la impulsoras
del proyecto de animación pastoral con preadolescentes COPOS
y miembro de la comunidad parroquial de La Paz, ha participado este
año como voluntaria, a fin de obtener la experiencia necesaria
que permita organizar un grupo que tome parte en el tren misionero 2007.
Tras su regreso, esta es su experiencia:
"...
decidí irme voluntaria, me cogí la mochila, y me subí
en el tren con destino a Palencia.Salí en el tren de las 9 de
la mañana.
En el tren coincidí con dos grupos que subieron en la estación
de Aguilar de Campoo, una gente estupenda, que me acogieron desde el
primer momento, les ofrecí mi ayuda, y estuve con ellos casi
todo el día.
Tengo que felicitar a Carmen por el trabajo y el humor que tuvo de llevarse
a sus niños de la clase de religión de dos de los colegios
donde da clases.
Cuando llegamos a Palencia varios voluntarios nos estaban esperando
en la estación, nos acompañaron en todo momento para que
no nos perdiéramos, al lugar donde se realizarían todos
los actos.
Estaba previsto que hubiera sido en la plaza de la catedral, pero como
había riesgo de lluvia, se hizo en el pabellón de la ciudad,
por si se estropeaba el día.

La organización estuvo muy bien, todos los grupos se dividieron
por edades, y yo trabaje con dos grupos de 4º curso, con los que
hicimos las presentaciones. Eran de varias comunidades, había
gente de Madrid, Córdoba, Palencia.....pero pese a la diversidad,
la complicidad y la facilidad de colaboración reino durante todo
el día. Tras el trabajo en grupos celebramos todos juntos la
Eucaristía.
Hubo tiempo libre para comer y jugar en el exterior, en un precioso
parque con columpios y muchos árboles.
A las 4.30 fiesta para todos, donde disfrutaron un montón tanto
los niños como los mayores, cantando y bailando.
A las 6 ya empezamos todos,con pena, a despedirnos y a coger nuestros
respectivos trenes de vuelta a casa. El tren con destino a Santander
salía a las 7, era el Tren de la Música, y de regreso
a casa fuimos cantando todo el rato, lo pasamos muy bien, y los niños
disfrutaron del día , todos estaban dispuestos a volver el año
que viene.
Fue una experiencia inolvidable,que espero poder repetir el próximo
año, pero con los niños de catequesis y los del cole,
y con vosotros. Un saludo".

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