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Primeras
declaraciones del Padre Alvarez Osorio, nuevo superior general de SS.CC
Redacción

Javier
Alvarez Osorio es la gran noticia de la Congregación de los Sagrados
Corazones en este mes. Sevillano, alegre, ilusionado con el mundo, con
los ojos centrados en Cristo y las manos al servicio de los hombres,
ha logrado, desde siempre, vivir su fe como una opcion clara y palpable
por los pobres, no solo material sino de aquella que se ha llenado de
todo menos de Dios.
Nada mas conocerse la noticia de su elección como superior general
en el Capítulo General que se ha celebrado en Roma, el periodista
Cristóbal Cervantes, conductor del programa radiofónico
“Protagonistas”, de Punto Radio Sevilla, consiguio entrevistarle
a las 13.45 horas del día 20 de septiembre, miércoles.
Se trata de la primera entrevista que concedio el nuevo Superior General,
y que por su interes transcribimos en nspazt.com. La entrevista, en
directo, de cinco minutos de duración, se emitió en el
magazine diario de “Punto Radio”.
Desde “Punto Radio”, en Sevilla queremos enviar nuestro
abrazo más sincero y nuestra cordial felicitación a un
sevillano que ha sido elegido en Roma nuevo Superior General de la Congregación
de los Sagrados Corazones. Desde Sevilla, un abrazo para Javier Álvarez-Ossorio.
- Padre, Muy buenas tardes.
Muy buenas tardes, gracias.
- Enhorabuena, ¿quién le da la noticia?
Estamos aquí reunidos en Roma en nuestro Capítulo General.
Estamos cincuenta hermanos reunidos y la elección fue hace un
par de días. O sea que allí en directo surgió la
cosa.
- ¿Y su reacción cuando alguien pronuncia su nombre: Javier
Álvarez-Ossorio, nuevo Superior General de los Sagrados Corazones?
Hasta ahora mismo he estado trabajando en África. He venido aquí
representando a nuestro grupo, a nuestra Comunidad en África.
Aquí reunidos votamos entre todos, se van haciendo votaciones,
van saliendo nombres y, a medida que iba surgiendo el mío, la
verdad es que te da una “cosa” así por dentro...
Pero, por un lado, estoy muy agradecido a los Hermanos que confían
en mí, muy asustando también y pidiendo a Dios que me
eche una mano, claro. (Risas del Superior General).
- ¿Va a echar de menos en su nueva responsabilidad África,
el Congo? Porque usted, Padre, allá por el año 93 se va
de misionero al Congo.
Sí, efectivamente, estuve un año ya de ordenado sacerdote
trabajando en Sevilla, otros tres años trabajando en San Fernando.
Estudié un poquito y en el 93 me fui al Congo, que se llamaba
Zaire entonces.
- Hemos hablado en la primera hora de “Protagonistas” aquí
en “Punto Radio”, en Sevilla, con el Director del Colegio
de los Padres Blancos, el P. Silvio Bueno, que está encantado.
No sé si ha tenido oportunidad de hablar con él, pero
está muy contento, porque usted estudió en el Colegio
de los Padres Blancos. ¿Quién se lo iba a decir a usted?
(Risas).Allí estudié desde chiquitito, cuando acabé
entré en la Congregación y fíjate las vueltas que
da la vida que aquí estoy.
- Este momento es de emoción de alegría, no quiero hablar
de miedos, de gran responsabilidad.
Yo he hablado de miedos. (Risas). Responsabilidad, sí.
- ¿Qué le gustaría conseguir? ¿Cuál
sería su propósito? O dicho de otra manera, Padre, ¿qué
le pide a Dios en este momento como responsable de los Sagrados Corazones
en todo el mundo?
Le pido a Dios de verdad que me dé sabiduría. Pido para
mí, aunque parezca esto un poco egoísta, que me dé
sabiduría, que me dé mucha capacidad de escucha a los
Hermanos. Somos una pequeña Congregación pero muy diversa,
con sensibilidades, con culturas diferentes, pues saber escuchar. Y,
sobre todo, que nos ayude, que me ayude a mí a servir a mis Hermanos,
para que sepamos vivir cada vez con más entusiasmo y con más
profundidad el Evangelio, que seamos cada vez más personas de
fe, profundamente, allá donde estamos, porque es a partir de
eso que vamos a vivir en paz y con felicidad. Y vamos a poder transmitir
algo del Amor de Dios a los demás, que a fin de cuentas es lo
que vale. Eso es lo que le pido.
- No sé si va a tener oportunidad y tiempo en su agenda de compartir
esta alegría en Sevilla, con sus paisanos.
Tenía cuando vine para acá el billete de avión
de vuelta para África y, como había pasado por España,
pues tengo que volver a pasar para allá y tengo que irme, por
lo menos un par de semanas, ha dejar las cosas ordenadas donde estaba
trabajando antes. Y tengo que volverme corriendo a Roma. Así
que sí, estaré dos o tres días por Sevilla dentro
de dos semanas más o menos.
- P. Javier, será un placer abrazarle y felicitarle personalmente.
Espero tener esa oportunidad.
Muchísimas gracias y acuérdense también de mí,
en su recuerdo, en su oración.
- Desde Sevilla, P. Javier, muchas gracias.

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