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“No hay limite a nuestro esfuerzo, no hay
límite a nuestro progreso, no hay límite a nuestras
ilusiones”. Tres máximas que de forma amable y firme
nuestra entrevistada inculca a sus discípulos, sin palabras,
como los buenos maestros, mediante sus gestos. Apacible y serena,
firme y sólida en sus convicciones, y el amor a sus alumnos
es una de ellas, Carmen es una mujer menuda, capaz de inundar
el espacio, de envolverte y arroparte, solo con una mirada de
soslayo. Dicen que esta profesora de matemáticas, ávida
de aprender y de carácter perfeccionista, es dura e implacable.
Y lo es, cuando ayuda. Son las nueve menos veinte y nos disponemos
a comenzar la pertinente conversación. Nos encontramos
en un aula de segundo de Bachiller. Ella sentada en la mesa del
profesor, y nosotros, Andrea García y Abraham Rodríguez,
alumnos de 1º de Bachiller, en un pupitre, con un cuaderno,
un bolígrafo y 16 preguntas.
¿Por qué viniste a Cantabria?
Principalmente porque me casé con un Cántabro.
¿Cómo era tu vida en león?
Estudie en un colegio de monjas, solo femenino, desde los 5 años
hasta los 17 años. Era muy estudiosa; estudie con Beca.
Solía ir y venir del colegio con mis primas. Una de ellas
hizo Licenciatura en Química y ahora es Directora General
de Ordenación Académica del principado de Asturias
y otra es médico en león.
Mi padre trabajaba en la RENFE y murió cuando yo tenía
3 meses. A mi hermano lo llevaron a un internado para huérfanos
de RENFE, ahora trabaja en el Hospital la Paz de Madrid como jefe
de Mantenimiento.
¿Qué estudiaste?
Licenciatura en Ciencias Exactas, en la especialización
de la Estadística, por la Universidad Complutense de Madrid.
¿Por qué te decidiste a estudiar matemáticas?
Porque me gustaban y se me daban bien. Además, en aquella
época no había tanta diversidad de carreras como
hoy en día.
¿Si no hubieras estudiado matemáticas, a
que te habrías dedicado?
No puedo imaginarme otra cosa.
¿Cuándo y como llegaste al Colegio Nuestra
Señora De la paz?
En 1989 deje mi currículum en el colegio Las Monjas, y
pocos meses después me llamaron de la Paz, a los 3 días
antes de empezar el curso.
¿Era tu primer trabajo?
No, con 15 años daba clases particulares a un niño
de 14 años.
Mas tarde, cuando acabe la carrera, estuve dando clases particulares
en Madrid. En uno de los colegios deje mi currículum, tuvieron
una baja y me llamaron y estuve allí dos años. También
he trabajado como vendedora, y monte una academia, pero no tengo
vocación de empresaria.
¿Cómo pasas tu tiempo libre?
Paseando con mi marido, leyendo, viajando…
Tienes fama de dura ¿estás de acuerdo?
Mas que de dura, de exigente. Pero prefiero tener fama de exigente
porque después los alumnos te lo agradecen. Mi ilusión
es ayudar a que os abrais camino y consigais vuestras metas. Pero
para eso es necesario esfuerzo. En el fondo la gente es cariñosa,
y mas tarde o mas temprano se da cuenta de mis intenciones.
¿Qué te parece la nueva Ley Antitabaco?
Muy bien. Yo gracias a Dios abandone ese hábito y desde
entonces me encuentro mucho mejor físicamente.
¿Qué opinas del Estatut?
Yo no lo he leído, así que no opino.
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