|
||||||||||||||||
| |
Actualidad |
|||||||||||||||
|
|
El Papa Benedicto se enfrenta a una oleada de intransigencia Redacción
El Papa Benedicto XVI, ha intentado matizar y disculpar
las palabras pronunciadas en Ratisbona, durante el rezo del angelus
del domingo 17 de septiembre.
El jesuita Lombardi dijo que "debido a las reacciones
de dirigentes musulmanes sobre algunos párrafos del discurso
del Papa en la Universidad de Ratisbona es oportuno resaltar que, como
se desprende de una cuidadosa lectura del texto, el Pontífice
rechaza de manera clara y radical las motivaciones religiosas de la
violencia". El portavoz agregó que "no estaba"
en la intención del Papa realizar "un estudio profundo sobre
la yihad y sobre el pensamiento musulmán al respecto y mucho
menos ofender la sensibilidad de los creyentes". El portavoz vaticano recordó que el Papa dijo
en Ratisbona que "las culturas profundamente religiosas del mundo
ven en la exclusión de lo divino de la razón un ataque
a sus convicciones más íntimas". "Una razón
que ante lo divino está sorda y rechaza la religión del
ámbito de las culturas es incapaz de integrarse en el diálogo
de las culturas", afirmó en Ratisbona el Papa Ratzinger
y este jueves recordó su portavoz para salir al paso de las críticas
provenientes del mundo musulmán. En el discurso de Ratisbona, donde enseñó Dogmática entre 1969 y 1971, Benedicto XVI resaltó también las contradicciones entre el Islam moderado y el fanático y advirtió que las "culturas profundamente religiosas" -en velada referencia al Islam- ven en la exclusión de Dios cada vez más asentada en Occidente como "un ataque" a sus convicciones más íntimas. Ante esa situación, el Papa Ratzinger se mostró convencido de que es necesario y "urgente" un "verdadero" diálogo entre culturas y entre religiones para reencontrar el equilibrio entre una fe no reñida con la razón. El Papa teólogo citó a varios escritores para reflexionar sobre fe y razón en las diferentes religiones y la difusión de fe, deteniéndose especialmente en el Islam, resaltando sus contradicciones. Echando mano de un diálogo entre el emperador bizantino Manuel II Paleólogo (1391) con un persa, recogido en un libro actual, el Papa resaltó que el mandatario decía a su interlocutor que en Mahoma sólo se veían "cosas malas e inhumanas, como su orden de difundir usando la espada la fe que él predicaba", mientras que el Corán proclama "ninguna obligación en las cosas de la fe". Recordando las palabras del emperador, el Papa señaló que la violencia está en contraposición con la naturaleza de Dios y la naturaleza del alma.
"Dios no se complace con la sangre, actuar contra la razón es contrario a la naturaleza de Dios. La fe es fruto del alma y no del cuerpo. Quien quiere llevar a alguno a la fe necesita hablar bien y razonar correctamente y no usar la violencia y a la amenaza", afirmó el Papa recordando las palabras del emperador. Que las palabras del Papa iban a levantar una oleada de protestas en el mundo musulmán se percibió inmediatamente y así ese mismo día ya Lombardi dijo que Benedicto XVI "sólo quiso poner un ejemplo" y que en ningún momento quiso dar la interpretación "de que el Islam es violento, aunque dentro de él haya posiciones que lo son". Entre los que han criticado al Papa se encuentran los Hermanos Musulmanes egipcios, la mayor fuerza de la oposición en el país, que han dicho que sus palabras "dañan" el Islam. Líderes musulmanes de Alemania, Turquía,
Francia, entre otros, le han acusado de desconocer el Islam y de que
sus palabras están cargadas de odio y resentimiento.
|
Lea
aqui el discurso
|
||||||||||||||
|
||||||||||||||||